(Gracias por tu apoyo, Crazy. Esto acaba de empezar, ni lo he "publicitado" siquiera y por eso es muy agradable saber que ahí, "al otro lado", alguien lo lee, y que incluso le gusta...)
Días de resaca. De resaca baloncestística. De resaca de tanta Copa, de tanto "olestar", de tanto basket compitiendo por hacerse un hueco en los medios, compitiendo (incluso) contra sí mismo, contra el infinito absurdo de que ambos eventos tengan que coincidir, de que no puedan ser en fines de semana distintos para así conseguir protagonismo dos veces y no sólo una...
(Y resaca con retraso: que si el cumpleaños del crío, que si el trabajo, que si el artículo para SEDENA, que si esto, que si lo otro... No ha habido manera de volver antes por aquí)
La resaca copera nos deja a un Tau arrollador, una especie de apisonadora dedicada a aplastar a los contrarios en el primer cuarto y luego administrar su aplastamiento en los tres restantes. Nos deja a "La Plaga", al maravilloso Prigioni que merecerá otro día capítulo aparte. Y nos deja los pick & rolls con Scola, los progresos de Splitter, el trabajo a destajo de Hansen, la explosión de Jacobsen el último día, la desaparición de DrobgjnjkjnÑÑAAKK...
Pero también nos deja a aquel gran Pamesa personalizado en su entrenador (¿le dejarán trabajar?), Casas, que preparó los tres partidos a las mil maravillas, y en sus pupilos Dikoudis (que se salió) y Junior Harrington (que se empeñó en demostrar su carácter, y hasta su pasado enebeá).
Y decepciones: el Unicaja, que desapareció misteriosamente el sábado, convertido de repente en una sombra de sí mismo. El Barça, que aunque parezca mentira no acaba de saber a qué juega. El Madrid, que sólo tiene tres patas (y mucho carácter, pero si se le rompe una pata se viene abajo, por mucho carácter que tenga). El Akasvayu, el más decepcionante de todos, el más perdido, el que más fue a la guerra por su cuenta. Y dos que compitieron (hasta donde pudieron) con dignidad, el Granca y la Penya.
Por lo demás, 42 ojeadores enebeá (¿para qué tantos, si son 30 franquicias?) que probablemente se volvieron prendados de Splitter, y que seguramente se quedaron totalmente decepcionados por un Fran Vázquez que hace unos meses esperó su tren, que lo vio llegar, que lo dejó pasar en la confianza de que ya vendría otro, y que tal vez lo haya perdido para siempre.
Y luego está la otra resaca. La que viene de USA, de todo el "chou de Jiuston". Pero ésa habrá que dejarla para luego, para mañana, para otro rato. Yo por mí podría estar escribiendo todo el día pero se supone que estoy en el trabajo, y se supone que me pagan por trabajar. Y me temo que el rato sin jefes ya se me acaba, así que... Continuará.
Como que "sin comentarios"...de eso nada...jajaja...Aquí está la Crazy... Bueno, después de leerte, he pensado en poner un post, que ya tengo en otro blog, y no me vuelve loca repetir...pero creo que la ocasión lo merece...
Saludos
Espero el post sobre la "ENBIEI"..