Debilidades
Seguramente lo más difícil es el comienzo. Este sitio nació el pasado lunes, 6 de febrero de 2006. Sin embargo hasta hoy, hasta ahora, no he sido capaz de encontrar ese montón de segundos de reposo para pararme a pensar, a buscar las palabras adecuadas para esta especie de estreno.
Seguramente a partir de ahora será más fácil. En los próximos días, meses, años, será tan sencillo como abrir esto y dejar caer lo que se me ocurra, sin pensar demasiado. Hoy no. Hoy necesito pensar.
Sí, ya lo sé, lo primero que debería explicar es el título. ¿Por qué "el lado débil"? Si tú, lector (estoy dando por hecho que esto alguna vez lo va a leer alguien...) eres aficionado al baloncesto, ya sabes que ése es un término que se utiliza a menudo en nuestro deporte. La jugada de ataque va por un lado, la defensa se escora hacia ese mismo lado ("fuerte"), el otro costado se descuida pero tal vez allí alguien espera la oportunidad para clavar el triple si le llega la ocasión, libre de marca... Es toda una metáfora de la vida (de mi vida), como tantas otras cosas. Tantas veces me he sentido como en otra dimensión, como fuera de aquellos momentos y lugares en los que sucedía casi todo, y sin embargo soñando (mi gran defecto: sueño demasiado, y casi siempre despierto) que todo aquello diese un giro y se volviese hacia donde estaba yo... Porque nunca fui capaz de hacerlo al revés: nunca fui capaz de cambiar yo de lado, de dejar el costado débil y pasarme al fuerte. Nunca fui capaz de cambiar mi vida y por eso siempre esperé que me la cambiaran los demás. Sigo esperando. Sigo aquí, en el lado débil. Sencillamente, porque eso es lo que soy: débil.
Pero el término "debilidad" sirve para muchas cosas. Explica un estado de ánimo, una falta de energía, una carencia de espíritu... Pero si hablamos de baloncesto (y va siendo hora de empezar a hacerlo, que ésa era la idea), debilidad es también eso que sientes por determinados jugadores que te entusiasman, sin saber muy bien por qué. No vale decir "tengo debilidad por Kobe", como no valía decir que se tenía por Jordan. Eso no es debilidad, esos son jugadores que gustan a todo el mundo. Son un delirio común, no un capricho particular. Debilidad es Tayshaun Prince; o Pepe Sánchez; o Adam Morrison (maravilloso alero de la Universidad de Gonzaga que muy pronto entusiasmará al mundo entero); o "mi" Sergio Rodríguez, por supuesto. Muchas debilidades, demasiadas, que aquí irán apareciendo junto con tantas otras cosas. Soy débil, ya lo dije, y supongo que por eso mismo soy de debilidad fácil.
(Hoy ha sido lo más difícil. Hoy era el primer día. Otro día tendré menos tiempo pero será más fácil, será soltar simplemente la ocurrencia de cada jornada. Con dos minutos tendré para dos chorradas, con dos horas tendré casi para un libro entero. Pero que nadie se asuste porque casi nunca dispondré de esas dos horas. Ni de la mitad. Tal vez sea simplemente cuestión de dejar que este sitio se vaya haciendo, que me vaya marcando el camino. A ver por dónde me lleva)

Crazy dijo
Está muy bien leerte, de verdad, de hecho he vuelto para mirar el blog después de dejarte el primer comentario en tu último escrito "Garbajosa"...Perooo por duplicado....pues....que.... ¿ y si eliminas uno? jejeje...yo también soy medio nueva, pero hay por ahí, dando en artículos anteriores, en el blog, un sitio para borrar los post que quieras, por si te viene bien.
17 Febrero 2006 | 03:08 PM